HEINZ SCHEIDHAUER
Heinz Scheidhauer (x) fue piloto de pruebas en Alemania y cumplió importantes misiones con planeadores durante la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1951 estuvo en nuestro país hasta 1980 y también se desempeñó en carácter de piloto de pruebas. Al timón del Ala Volante ‘Horten 3’ acompañó al piloto argentino Claudio Dori (quien iba al comando de un ‘Sky 34’) y ambos realizaron EL PRIMER CRUCE DE LOS ANDES EN PLANEADORES el 30 de octubre de 1956. Sobre esta hazaña explicó Scheidhauer para la revista especializada EAD:
- “Había realizado dos intentos con mi Ala Volante ‘Horten 3’, cuando llegó Dori con su ‘Sky 34’ y juntos partimos a las 13,52 pm.. Una térmica de 4 metros por segundo me llevó rápidamente hasta la base de un cúmulus finito, y allí me junté con Dori. Nos desplazamos hacia el cerro Otto y desde allí hasta el cerro Catedral; seguimos hasta el cerro López y con 300 metros sobre la cresta enfilamos hacia El Tronador. Dori viraba a 50 metros más arriba con su Sky, tomó rumbo al cerro Capilla y desde allí orillando el Nahuel Huapi hasta laguna Frías y luego a El Tronador.
- “Mientras tanto llegué a El Tronador 1.000 metros más debajo de la cúspide, pero encontré la térmica más fuerte y turbulenta del vuelo: ascenso a razón de 8 metros por segundo ¡A pesar de que estaba bien atado tenía que doblar el cuello para no romper el plexiglas de la cabina. Me llevó a 3.600 metros encima de la cumbre. La vista que tenía sobre la cadena de picos nevados de los Andes hasta que se perdían en el horizonte a ambos lados fue inolvidable.
- “Aterricé a las 16,45 en un potrero a orillas del lago ‘Llanquihué’, República de Chile, a poca distancia de Puerto Montt al norte. Mientras contestaba a preguntas de los curiosos que llegaban de todos lados, yo miraba muy preocupado en dirección a El Tronador, hasta que apareció el ‘Sky’ de Dori, quien viendo la imposibilidad de llegar a Puerto Montt se volvió y aterrizó a mi lado, exactamente a las 17,10. Así transcurrió esta jornada, tal como la tengo aún en la memoria”.
En otra crónica leemos: “Fueron tres horas de vuelo impresionante y silencioso. Tres horas durante las que estos hombres se tutearon con lo imprevisto y el peligro. Luego, con la misma naturalidad con que habían despegado, aterrizaron en territorio chileno. Desgraciadamente la proeza no tuvo en aquel momento la repercusión que merecía, pero los entendidos opinaron que este PRIMER CRUCE DE LOS ANDES EN PLANEADORES constituía algo que habría de repercutir en el volovelismo mundial, pues jamás se había intentado superar con aparatos de esta índole murallas naturales de tal magnitud”.
(x) Scheidahuer fue piloto alemán durante la guerra mundial. Al comando de un planeador quedó atrapado por una tormenta y elevado a gran velocidad, sin control. Sin equipamiento adecuado para tales circunstancias, salvó su vida pero el intenso frío soportado dejó sus consecuencias: le fueron amputados cuatro dedos de su mano derecha por congelamiento.